Lunes a las seis y media de la mañana en una nave del polígono de Alicante. Una cuadrilla de tres personas carga mantas, cajas y el carro de escaleras en el camión, sale hacia un piso de Elche para embalar y bajar una casa entera, come de camino y descarga por la tarde en un chalet de Benidorm. Mientras tanto, la segunda cuadrilla vacía un local comercial en el centro con la furgoneta pequeña y un tercer equipo, con dos refuerzos contratados para la semana, termina a las nueve de la noche la mudanza de una oficina que no podía parar en horario laboral.
El gerente tiene cada servicio perfectamente documentado: presupuesto, inventario, hoja de ruta y el parte firmado por el cliente al terminar. Lo que no tiene es la hora a la que entró y salió cada mozo cada día. Y ese dato le hace falta en tres sitios: cuando un trabajador reclama las horas de la semana de final de mes, cuando el conductor del camión grande pregunta por qué su tacógrafo dice una cosa y su nómina otra, y cuando llega un requerimiento de la Inspección de Trabajo preguntando por el registro de jornada de todo el personal, incluidos los refuerzos de verano.
En este artículo explicamos qué exige la ley sobre el fichaje en empresas de mudanzas, por qué la hoja de ruta, el parte firmado por el cliente y el tacógrafo no cumplen el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores, dónde empieza y dónde acaba la jornada de una cuadrilla que sale de la nave y vuelve a ella, y cómo FicharConMovil, de Softnet Sistemas SL en Alicante, resuelve el control horario de un equipo que cada día trabaja en una casa distinta.
FicharConMovil en acción
Un piso en Elche por la mañana, un chalet en Benidorm por la tarde
Cada entrada y cada salida quedan registradas en segundos desde el móvil, con la ubicación del servicio en el que se estaba trabajando.
Qué dice la ley sobre el registro de jornada en las empresas de mudanzas
Toda empresa de mudanzas, guardamuebles o traslados de oficinas está obligada a llevar un registro diario de la jornada de cada persona trabajadora, con la hora concreta de inicio y de fin, tanto de los conductores como de los mozos, embaladores y refuerzos de temporada, aunque ese día no pisen la nave más que para cargar. Lo impone el artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores, que se aplica con carácter general a las personas trabajadoras por cuenta ajena incluidas en su ámbito: quedan fuera la alta dirección y quienes no están sujetos al ET, y en determinadas relaciones especiales y sectores con jornadas especiales existen particularidades sobre cómo se articula el registro. No hay excepción por el tamaño de la empresa ni porque el trabajo se haga siempre en el domicilio del cliente.
La obligación es diaria y nominal. El registro debe conservarse durante cuatro años y permanecer a disposición de las personas trabajadoras, de su representación legal y de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Tampoco lo sustituye el cómputo anual de jornada que fije el convenio aplicable: ese cómputo marca cuánto se puede trabajar en el año, no acredita lo que se trabajó cada día.
Conviene situar bien la cronología, porque casi siempre se cuenta al revés: el artículo 34.9 del ET lo introdujo el Real Decreto-ley 8/2019, con efectos desde el 12 de mayo de 2019. Dos días después, la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de 14 de mayo de 2019 (asunto C-55/18) reforzó esa línea al obligar a los Estados miembros a imponer a las empresas un sistema objetivo, fiable y accesible de medición de la jornada.
No llevarlo es una infracción grave en materia de relaciones laborales (artículos 7.5 y 40.1.b de la LISOS), con multas de 751 a 7.500 euros. Y conviene desmontar el mito de siempre: conforme al Criterio Técnico 101/2019 de la Inspección, la sanción se impone a la empresa y no se multiplica automáticamente por cada trabajador; el número de afectados influye en la graduación del importe, no en el número de multas. Lo desarrollamos en nuestra guía sobre las sanciones por no llevar el registro horario.
Por qué la hoja de ruta, el parte firmado y el tacógrafo no son el registro de jornada
La hoja de ruta organiza el servicio, el parte firmado por el cliente acredita que la mudanza se hizo y en qué estado llegaron los bienes, y el tacógrafo registra los tiempos del conductor del vehículo. Ninguno de los tres acredita a qué hora empezó y terminó de trabajar cada persona de la cuadrilla. Son documentos del servicio o del vehículo, no de la jornada, y cumplir con ellos no cubre la obligación del artículo 34.9 del ET.
El parte de mudanza se firma cuando se termina de descargar, no cuando la cuadrilla llegó a la nave por la mañana ni cuando volvió por la noche; además, firma el cliente, que no tiene ni idea de a qué hora salieron de Alicante. El inventario y el albarán describen bultos, no horas. Y el tacógrafo tiene dos límites que en las mudanzas se notan más que en ningún otro sector: registra la actividad de los conductores del vehículo, no la de los dos o tres mozos que van en la cabina como pasajeros, y solo obliga, con carácter general, en vehículos de más de 3,5 toneladas (desde el Paquete de Movilidad europeo también entre 2,5 y 3,5 toneladas cuando hacen transporte internacional o cabotaje, algo poco habitual en una mudanza local), mientras que buena parte de las mudanzas urbanas se hacen con furgonetas que no lo llevan. Lo explicamos a fondo en el artículo sobre por qué el tacógrafo no sustituye al registro de jornada en el transporte.
Tampoco sirve el GPS del camión. La flota puede tener localizador, y es útil para la logística, pero registra dónde está el vehículo, no cuándo empezó a trabajar la persona: el mozo que entra a embalar a las ocho mientras el camión sigue aparcado en la nave ya está trabajando, y el que se queda en el destino terminando el montaje de muebles cuando el camión se ha ido, también.
Dónde empieza y dónde acaba la jornada de una cuadrilla de mudanzas
La jornada de una cuadrilla empieza cuando la empresa dispone de ella, normalmente al llegar a la nave para cargar, y termina cuando devuelve el vehículo y el material, no cuando se cierra la puerta del cliente. El artículo 34.5 del ET computa el tiempo de trabajo de modo que, al comienzo y al final de la jornada diaria, la persona trabajadora se encuentre en su puesto de trabajo. En una mudanza el puesto de trabajo se mueve: cargar en la nave, viajar al domicilio de origen, embalar, cargar, viajar al destino, descargar, montar y volver a la base son fases de la misma jornada, todas por encargo de la empresa.
Lo que no computa, con carácter general, es el trayecto desde el domicilio del trabajador hasta la nave y la vuelta a casa, porque la nave es su centro de trabajo habitual. La doctrina del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en la sentencia de 10 de septiembre de 2015 (asunto C-266/14, Tyco) considera tiempo de trabajo los desplazamientos entre el domicilio y el primer y el último cliente, pero solo para quien no tiene un centro de trabajo fijo o habitual; si la cuadrilla sale siempre de la nave, el cómputo empieza allí.
Hay además una particularidad del sector que conviene tener presente: en el transporte por carretera, el Real Decreto 1561/1995 sobre jornadas especiales distingue entre tiempo de trabajo efectivo y tiempo de presencia (esperas, disponibilidad, viajes sin servicio, averías o comidas en ruta), y remite al convenio colectivo la concreción de qué supuestos cuentan como presencia y cómo se retribuyen. Los convenios que suelen aplicarse a las mudanzas son los provinciales de transporte de mercancías por carretera, mudanzas y guardamuebles, cada uno con su propia jornada en cómputo anual y sus reglas de presencia. Un registro útil tiene que permitir distinguir una cosa de la otra, no mezclarlas en una sola cifra de horas.
Temporada alta: refuerzos, horas extra y descansos que se rompen
Las semanas de final de mes, el verano y el arranque de septiembre concentran la mayor parte de los servicios, y es justo ahí donde se cruzan los límites de jornada que la Inspección revisa primero. Con carácter general, las horas ordinarias de trabajo efectivo no pueden superar las nueve diarias, salvo que por convenio colectivo o, en su defecto, por acuerdo con la representación de los trabajadores se establezca otra distribución, y entre el final de una jornada y el comienzo de la siguiente deben mediar como mínimo doce horas (artículo 34.3 del ET), sin perjuicio de las especialidades sectoriales del Real Decreto 1561/1995. Una mudanza de oficina que termina a las once de la noche y una carga a las seis y media de la mañana siguiente no las cumplen, aunque nadie lo haya planificado así.
Las horas por encima de la jornada ordinaria son horas extraordinarias, con un tope de 80 al año (artículo 35.2 del ET), sin contar las que se compensen con descanso dentro de los cuatro meses siguientes. Sin un registro diario nadie sabe cuántas lleva cada mozo en junio, y la discusión llega en diciembre. El descanso semanal mínimo es de día y medio ininterrumpido, acumulable por periodos de hasta catorce días (artículo 37.1 del ET), y un sábado de mudanzas encadenado con un domingo de traslado de oficina tiene que compensarse dentro de ese periodo.
Luego están los refuerzos. La forma correcta de cubrir los picos previsibles de la temporada es el contrato fijo-discontinuo (artículo 16 del ET) o, para situaciones ocasionales, el contrato temporal por circunstancias de la producción (artículo 15.2 del ET), en ambos casos con alta en la Seguridad Social antes de empezar y con la jornada registrada desde el primer día. El «mozo de un día» que cobra en mano y no figura en ninguna parte es la situación que más fácilmente detecta una visita de la Inspección a una mudanza, y no dar de alta a un trabajador es una infracción grave en materia de Seguridad Social (artículo 22.2 de la LISOS). Si además trabaja con el horario, el camión y las órdenes de la empresa, lo que existe es una relación laboral en los términos del artículo 1.1 del ET, por muy «autónomo» que se le llame.
Por qué los sistemas tradicionales fallan en las empresas de mudanzas
- El terminal está en la nave y la cuadrilla no vuelve hasta la noche. Fichar a las seis y media y a las nueve no dice nada de las doce horas de en medio ni distingue trabajo de presencia.
- Las hojas de horas se rellenan el viernes, de memoria. Con cuatro servicios distintos en la semana, nadie recuerda a qué hora terminó la descarga del martes.
- El parte del cliente lleva su firma, no las horas. Acredita el servicio y el estado de los bienes, pero no sirve como registro de jornada ni la empresa puede presentarlo como tal.
- El tacógrafo solo cubre al conductor del camión grande. Los mozos, los embaladores y quien conduce la furgoneta quedan fuera.
- Los refuerzos de temporada no están en ningún sistema. Entran un lunes, trabajan dos semanas y no hay ni fichaje ni cómputo de horas extra.
Qué debe capturar un fichaje útil en una empresa de mudanzas
- La hora real de inicio y fin de cada persona, cada día, con la ubicación del servicio o de la nave desde donde se ficha, para acreditar el registro del artículo 34.9 del ET.
- El servicio al que se imputa cada tramo, para que la jornada de un mozo que ha hecho dos mudanzas en un día quede repartida entre ambas sin reconstruirla después.
- La distinción entre trabajo efectivo y tiempo de presencia cuando el convenio aplicable lo prevea: una espera en el portal porque el ascensor está ocupado no es lo mismo que una hora de carga.
- El cómputo acumulado de horas extraordinarias por persona frente al tope anual de 80, visible en junio y no en diciembre.
- El descanso real entre jornadas y el semanal, para detectar antes de que ocurra la carga de las seis y media que sigue a la descarga de las once.
- Los refuerzos y temporales incluidos desde el primer día, con el mismo sistema que la plantilla fija, sin instalar nada ni esperar a que pasen por la nave.
Cómo FicharConMovil resuelve el control horario en las mudanzas
FicharConMovil convierte el móvil que cada mozo y cada conductor ya llevan encima en el sistema de fichaje, de modo que la jornada se registra en la nave al cargar, en el domicilio de origen, en el de destino y de vuelta en la base, sin terminal y sin depender del vehículo. El refuerzo que empieza el lunes ficha el lunes, desde su propio teléfono, y queda en el mismo registro que el resto de la plantilla.
| Situación | Con hoja de ruta y parte firmado | Con FicharConMovil |
|---|---|---|
| Una casa distinta cada día | Las horas se apuntan el viernes, de memoria | Se ficha desde el móvil en la nave, en origen y en destino |
| Mozos que viajan en la cabina | Solo el conductor tiene tacógrafo; el resto, nada | Cada persona de la cuadrilla tiene su propio registro |
| Mudanza de oficina hasta las 23:00 | Nadie ve que a las 6:30 no ha habido doce horas de descanso | El registro muestra el descanso real entre jornadas |
| Horas extra de final de mes y verano | Se pagan a tanto alzado sin saber cuántas van en el año | Acumulado anual por persona frente al tope de 80 horas |
| Refuerzo contratado para dos semanas | Trabaja sin fichar porque «no le da tiempo a darse de alta en el sistema» | Ficha desde su móvil el primer día, sin instalar nada |
| Requerimiento de la Inspección | Se reconstruye cruzando partes, albaranes y tacógrafos | Exportación por persona, día y servicio en minutos |
Para el mozo que está bajando un armario por la escalera o con las manos llenas de cajas, el fichaje puede hacerse por WhatsApp o Telegram con IA, sin abrir ninguna aplicación adicional. Sobre la ubicación conviene ser preciso: la marca de fichaje confirma dónde se ficha, y ese tratamiento debe ser necesario y proporcionado, con información previa a la persona trabajadora sobre el sistema, su finalidad y sus derechos, conforme al artículo 20.3 del ET y al artículo 90 de la LOPDGDD. No es un seguimiento continuo de la cuadrilla, y tampoco hace falta que lo sea. Lo explicamos a fondo en la guía sobre geofencing y fichaje con GPS conforme al RGPD.
Cómo se ve esto en una empresa de mudanzas
Un ejemplo, con números de referencia del sector y nuestras tarifas publicadas, no de un cliente concreto: una empresa de mudanzas con dos camiones, una furgoneta y doce personas entre conductores, mozos, embaladores y administración, que en temporada alta incorpora refuerzos fijos-discontinuos.
Con FicharConMovil, cada una de esas doce personas ficha desde su móvil al llegar a la nave, al empezar en el domicilio de origen y al terminar en el destino, con el servicio imputado en cada tramo. El responsable ve cada mañana quién ha fichado y dónde, el acumulado de horas extraordinarias de cada persona frente al tope de 80 al año y los casos en que entre dos jornadas no han mediado doce horas. Cuando un cliente o la Inspección preguntan quién estuvo en un servicio y en qué franja, la respuesta se exporta en minutos. Y el refuerzo que se incorpora en julio queda dentro del mismo registro desde su primer día.
En el tramo de 6 a 50 empleados la tarifa es de 4 € por usuario y mes, es decir, 48 € al mes para esas doce personas, sin cuota de alta, sin permanencia y sin comprar terminales. Si la plantilla baja de seis personas en temporada baja, el tramo de 1 a 5 empleados es de 5 € por usuario y mes.
Tarifas de FicharConMovil
| Tramo de empleados | Precio por empleado y mes |
|---|---|
| 1 – 5 | 5 € |
| 6 – 50 | 4 € |
| 51 + | 3 € |
Sin cuota de alta · Sin permanencia · 14 días de prueba gratis · Precios sin IVA
Oferta hasta el 31 de diciembre de 2026: fichaje por WhatsApp / Telegram con IA por 1 €/usuario/mes (tarifa habitual: 4 €).
Tarifas vigentes y calculadora siempre actualizadas en ficharconmovil.com.
¿Cuándo tiene sentido implantar FicharConMovil en una empresa de mudanzas?
- Cuando las cuadrillas salen de la nave por la mañana y no vuelven hasta la tarde o la noche, y el terminal de la pared no refleja nada de lo que pasa en medio.
- Cuando tienes conductores con tacógrafo y mozos sin él, y necesitas un registro de jornada único para toda la plantilla.
- Cuando trabajas con furgonetas de menos de 3,5 toneladas que no llevan tacógrafo y hoy no hay ningún registro de los tiempos de esos equipos.
- Cuando contratas refuerzos para el verano, el final de mes o septiembre, y quieres que fichen desde el primer día sin instalar nada.
- Cuando el convenio que te aplica distingue tiempo de trabajo efectivo y tiempo de presencia, y quieres que el registro refleje esa diferencia.
- Cuando has recibido, o temes recibir, un requerimiento de la Inspección y lo único que puedes enseñar son partes firmados por clientes.
Preguntas frecuentes sobre el fichaje en empresas de mudanzas
¿Tienen que fichar los mozos de mudanzas?
Sí. El artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores obliga a registrar diariamente la hora de inicio y fin de la jornada de cada persona trabajadora por cuenta ajena, sin mínimo de plantilla y sin excepción por trabajar siempre en domicilios de clientes. La obligación alcanza a mozos, embaladores, conductores y refuerzos de temporada, y es de la empresa que los contrata.
¿Sirve el tacógrafo como registro de jornada en una empresa de mudanzas?
No. El tacógrafo registra los tiempos de conducción y otras actividades de los conductores del vehículo que lo lleva, no los de los mozos que viajan con ellos, y solo es obligatorio, con carácter general, en vehículos de más de 3,5 toneladas (y, desde el Paquete de Movilidad europeo, entre 2,5 y 3,5 toneladas solo en transporte internacional o cabotaje), de modo que las furgonetas de una mudanza local quedan fuera. El registro de jornada del artículo 34.9 del ET tiene que ser propio de la empresa y cubrir a toda la plantilla.
¿Cuenta como tiempo de trabajo el viaje desde la nave hasta la casa del cliente?
Sí. Desde que la cuadrilla está a disposición de la empresa en la nave, el viaje al domicilio de origen, el trabajo allí, el viaje al destino y la vuelta a la base forman parte de la jornada (artículo 34.5 del ET). Lo que no computa, con carácter general, es el trayecto desde el domicilio del trabajador hasta la nave, porque esta es su centro de trabajo habitual. En el transporte por carretera, el convenio puede calificar determinados tiempos como tiempo de presencia conforme al Real Decreto 1561/1995.
¿Cuántas horas puede trabajar un mozo de mudanzas en un día?
Con carácter general, las horas ordinarias de trabajo efectivo no pueden superar las nueve diarias, salvo otra distribución pactada en convenio o con la representación de los trabajadores, y entre una jornada y la siguiente deben mediar al menos doce horas (artículo 34.3 del ET), sin perjuicio de las especialidades sectoriales del Real Decreto 1561/1995. Lo que exceda de la jornada ordinaria son horas extraordinarias, con un tope de 80 al año.
¿Puedo contratar a un mozo «por un día» para una mudanza grande sin darlo de alta?
No. Todo trabajador por cuenta ajena debe estar dado de alta en la Seguridad Social antes de empezar a trabajar, y no hacerlo es una infracción grave (artículo 22.2 de la LISOS). Para los picos previsibles de temporada existe el contrato fijo-discontinuo (artículo 16 del ET) y, para situaciones ocasionales, el contrato temporal por circunstancias de la producción (artículo 15.2 del ET); en ambos casos la jornada se registra desde el primer día.
¿Cuánto cuesta el fichaje para una empresa de mudanzas de 12 empleados?
En el tramo de 6 a 50 empleados son 4 € por usuario y mes, es decir, 48 € al mes para doce personas, sin cuota de alta y sin permanencia. No hay que comprar terminales ni instalar nada en los vehículos, porque cada persona ficha desde su propio móvil, también los refuerzos de temporada.



